sábado, 19 de enero de 2013

Seguro



Eres bella, pero no lo suficiente.

Y aunque lo fueras, ser bella no es una póliza de seguro. Ser bella no impide que te dejen y te mientan y te hagan daño. Ser bella no te salva, pero seguro hubiera ayudado en algo, ¿no?

De todas maneras, eso no te toca a ti, Laura. A ti no te toca ser bella, ni te toca la póliza de seguro, ni te toca que no te dejen, que no te mientan o que no te hagan daño. A algunos les toca y a otros no, eso lo sabes bien. Claramente, a ti no te tocó.

Tampoco te tocó olvidar. El dulce don del olvido, de cerrar los ojos y que se esfumen los agravios, de borrar de tu mente imágenes dolorosas, de perdonar y seguir tu vida con tranquilidad y sin cicatrices.

Así que recuerdas, recuerdas cada momento en que tu alma se rompió en pedazos y recuerdas el momento exacto en el que cada fibra de tu alma cayó al suelo para que él camine sobre ella y la pisotee al continuar su vida. Recuerdas, también, las horas llorando sentada en el piso buscando y recogiendo los pedazos que quedaron.

Recuerdas mucho, Laura, y no deberías.


Laura, algún día me tienes que dejar en paz.
La imagen es de aquí.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Sofía



Ella olía a libros viejos, a casa de abuela y a nostalgia. Cuando caminaba casi podías escuchar el sonido del pasar de las páginas y a algunos hasta les daba alergia al polvo. Era un ser etéreo, eterno, que vivía en una burbuja de historias leídas y soñadas. Se escondía detrás de sus cabellos largos y de libros de autores desconocidos y olvidados hace tiempo para no tener que observar de más un mundo que no cumplía con sus expectativas. A veces, cuando el mundo parecía sacado de alguna de sus historias, sonreía hasta llorar.

Él la seguía desde que la vio sonreír por primera vez. Su amor por los libros nació con su amor por ella. Empezó a leer de a pocos novelas cortas y sencillas de las que escuchaba, solo para tener de algo de qué hablar con ella. La meta de su vida se convirtió en crearle situaciones de ensueño todos los días para hacerla sonreír hasta llorar.

Hasta que, un día, la hizo llorar todos los días porque le rompió el corazón, como en una mala novela romántica. 


Ella me cayó bien, pero toda la historia era demasiado perfecta como para mantenerla.
No se me ocurrió un nombre para el post, así que le puse el nombre que se me ocurrió para el personaje.
Ya he usado esta imagen, back in 2010, pero es muy precisa. La imagen es de aquí.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Creció



Me creció una explosión en el pecho, un nudo en la garganta y una imagen en el espejo que no quiero ver más.

Me creció un océano en los ojos, un cementerio en la mirada y espadas en la voz.

Me creció un clavo en la sien, un tambor en el corazón y un cansancio en el alma.

Me creció un peso en los hombros, un veneno en la sangre y una tormenta en la calma.

Me creció una inseguridad en la nariz, otra en la boca, otra en las cicatrices y otra y otra y otra...


Hace tiempo que no escribía.
La imagen es de aquí.

martes, 27 de noviembre de 2012

Buena



Me dijo que las personas más buenas son las que más sufren porque nunca ponen lo que quieren por encima de lo que quieren los demás, porque dan todo para que los demás estén bien, porque las aplastan y las pisan y nunca les agradecen...

Y entonces me dijo gracias, gracias por ser tan buena, y pareció que le agradecía a todas las personas buenas que alguna vez hicieron algo por él.


No tengo tiempo de escribir, ni inspiración, pero todos los días intento encontrarla.
La foto es de acá.