lunes, 24 de diciembre de 2012

Sofía



Ella olía a libros viejos, a casa de abuela y a nostalgia. Cuando caminaba casi podías escuchar el sonido del pasar de las páginas y a algunos hasta les daba alergia al polvo. Era un ser etéreo, eterno, que vivía en una burbuja de historias leídas y soñadas. Se escondía detrás de sus cabellos largos y de libros de autores desconocidos y olvidados hace tiempo para no tener que observar de más un mundo que no cumplía con sus expectativas. A veces, cuando el mundo parecía sacado de alguna de sus historias, sonreía hasta llorar.

Él la seguía desde que la vio sonreír por primera vez. Su amor por los libros nació con su amor por ella. Empezó a leer de a pocos novelas cortas y sencillas de las que escuchaba, solo para tener de algo de qué hablar con ella. La meta de su vida se convirtió en crearle situaciones de ensueño todos los días para hacerla sonreír hasta llorar.

Hasta que, un día, la hizo llorar todos los días porque le rompió el corazón, como en una mala novela romántica. 


Ella me cayó bien, pero toda la historia era demasiado perfecta como para mantenerla.
No se me ocurrió un nombre para el post, así que le puse el nombre que se me ocurrió para el personaje.
Ya he usado esta imagen, back in 2010, pero es muy precisa. La imagen es de aquí.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Creció



Me creció una explosión en el pecho, un nudo en la garganta y una imagen en el espejo que no quiero ver más.

Me creció un océano en los ojos, un cementerio en la mirada y espadas en la voz.

Me creció un clavo en la sien, un tambor en el corazón y un cansancio en el alma.

Me creció un peso en los hombros, un veneno en la sangre y una tormenta en la calma.

Me creció una inseguridad en la nariz, otra en la boca, otra en las cicatrices y otra y otra y otra...


Hace tiempo que no escribía.
La imagen es de aquí.

martes, 27 de noviembre de 2012

Buena



Me dijo que las personas más buenas son las que más sufren porque nunca ponen lo que quieren por encima de lo que quieren los demás, porque dan todo para que los demás estén bien, porque las aplastan y las pisan y nunca les agradecen...

Y entonces me dijo gracias, gracias por ser tan buena, y pareció que le agradecía a todas las personas buenas que alguna vez hicieron algo por él.


No tengo tiempo de escribir, ni inspiración, pero todos los días intento encontrarla.
La foto es de acá.

viernes, 12 de octubre de 2012

Olor



Lo peor de todo es cuando tus sábanas, tu ropa, tu pelo, tus recuerdos, todo huele a él incluso días después de que se marchó. Y ese olor te recuerda todo lo que estuvo y ya no está, todo lo que tuviste y perdiste, todo lo que dejaste o te dejó ir. Te acurrucas en ese olor para vivir los recuerdos que no dejas ir, para sostenerte de esa última pizca de felicidad segura y tibia. Pero poco a poco ese olor se va esfumando, se va, se gasta.

¿Entonces? Cuando el olor se esfuma y se va y se gasta y con él se va tu última pizca de felicidad segura y tibia, ¿qué haces? Bueno, tal vez sea hora de cambiar las sábanas, de lavar tu ropa, tu pelo, tus recuerdos y comenzar con un presente limpio.

Y, entonces, cuando estés en el borde de ese abismo dispuesta a saltar al futuro desconocido y perturbante de un nuevo comienzo, te dedico esta canción:



Se me ocurrió mientras me duchaba... Awkward.
La imagen es de aquí.
La canción es After the storm de Mumford & Sons, del disco Sigh no more.