lunes, 30 de agosto de 2010

Colibrí



No tomo café, pero me muero por el mocha. Hoy me tomé un mocha frapuccino del Starbucks y fue la gloria en un vasito que se acabó demasiado rápido. Como todo lo bueno. Como chocolate de leche y a veces hasta bitter, pero no siempre y nunca como chocolate blanco. Me gustan las frutas y las verduras pero no me gusta la berenjena ni el higo. Como huevo frito y revuelto, pero no me comeré la yema del huevo duro, lo lamento. La mayor parte del tiempo no me gusta el pollo, la menor parte del tiempo no me gusta el pescado. Siempre me gustan los mariscos pero a veces prefiero comer solo tofu. Me gusta lo salado pero casi siempre prefiero lo dulce aunque la mayor parte del tiempo te prefiero a ti.

Puede que no crea en ti pero creo en mi. A veces tampoco creo en mi pero de vez en cuando creeré en ti. Puedes convertirte en todo lo que tenga en algún momento pero más vale que yo no sea todo lo que tienes porque me puedo escapar. A veces me escapo pero la mayor parte del tiempo prefiero quedarme aunque depende de cuánto te guste leerme. Si te gusta mucho leerme puede que no me escape porque podrías llegar a entenderme pero si no te gusta leerme es posible que no me quede de otra más que escapar. Si no te gusta leer nada de nada puede ser que no nos entendamos y eso ya sería catastrófico. No la cagues, porque podrías arruinarlo todo pero a veces es aburrido que todo vaya siempre smooth. No seas cuidadoso pero tampoco seas demasiado audaz. La rebeldía sin causa no va conmigo. No aparentes ser alguien que no eres cuando estés conmigo y no estés de acuerdo conmigo en todo lo que pienso. De vez en cuando es interesante coincidir en ciertos puntos pero no es divertido tener un casi clon mental.

No me agrada sentirme de martes, miércoles o domingo. Prefiero sentirme de jueves, viernes o sábado. A veces me gusta sentirme de lunes, pero casi nunca sucede. Prefiero sentirme de febrero o diciembre en vez de sentirme de marzo o agosto. Prefiero sentirme de primavera que de otoño y de verano que de invierno. Prefiero sentirme de sol que de nubes pero si hay demasiado sol prefiero tener algunas nubes. Prefiero sentirme de mediodía que de madrugada y de noche en vez de mañana. Pero más que todo, prefiero sentirte conmigo que sentirme sin ti. Prefiero sentirte cercano que lejano pero a veces es mejor que estés un poco lejos para que pueda extrañarte. Prefiero sentir que eres más mío que suyo pero al final siempre prefiero que seas tuyo. A veces me gusta que seas de nadie pero creo que siempre es bueno entregar aunque sea un poquito el corazón.

Prefiero que me lean a que me ignoren y prefiero que comenten a que dejen sus pensamientos encerrados en su mente. Como verán con esta entrada, las palabras necesitan expresarse. A veces me gusta que los pensamientos se queden dentro porque son muy míos pero la mayor parte del tiempo considero que hay que compartirlos y no ser tacaña.

La foto la saqué de aquí y es de este artista.

Pd. Me pastruleé mal con esta entrada, sholita/o. Disfrútala que todo lo escrito es verídico y tiene un poco de todos... O todos tenemos un poco de ella. También sería genial que alguien pudiera decirme por qué se llama "Colibrí". El que adivina se gana mi amor eterno.

sábado, 21 de agosto de 2010

Enamorarse



Tal vez me consideren loca por escribir esto. Tal vez piensen que no tengo razón. Tal vez piensen que tengo razón en ciertas cosas pero difieran en otras. Tal vez piensen que tengo razón en todo. Lo que pasa es que yo creo que hay dos formas de enamorarse: cuando te enamoras y cuando te enamoran.

Cuando te enamoras es la clásica. Te presentan a alguien y piensas: "¡Es lindo!", y mientras se van conociendo más y más te vas dando cuenta que algo cálido va creciendo en tu interior. Sientes como una hoguera va creciendo dentro de ti, envolviendo todo lo que eres o creíste ser. Lo más interesante es que esa hoguera brilla más intensamente cuando ves sonreír a esa persona y ese brillo llega a tus labios y a tus ojos y no puedes evitar sonreír también. Cuando te enamoras el amor nace de ti y crece en ti por ti. Todo depende de ti, es espontáneo. Si intentas recordar como empezó solo puedes recordar su sonrisa y el tono de su voz. Esa hoguera se alimenta de sus sonrisas y el brillo de sus ojos.

Por otro lado está cuando te enamoran. Cuando te enamoran es casi un "peor es nada". Si es que no has tomado mucho tiempo para pensar en estas cosas y en como te sientes podrías equivocarte y pensar que nació de ti. Es cuando conoces a alguien que al principio realmente no te impresiona o te ilumina pero que después de mucho esfuerzo de su parte empiezas a sentir crecer un fuego dentro de ti. Este fuego no te invade por completo y no brilla tan intensamente, pero está ahí. El problema es que este fuego no estuvo siempre ahí, ese fuego nació alimentado por atenciones y miradas cariñosas. ¿Qué pasó? Te enamoraron. Te atrajeron cuidadosamente a sentirte especial al recibir las atenciones de alguien mas. Al intentar recordar de donde provino ese fuego solo vez un borrón de insinuaciones, atenciones o palabras cariñosas. Cuando te enamoran el amor nace en alguien mas y esa persona te lo va pasando a ti.

No crean que digo que enamorar a la persona de la que estas enamorado esté mal. Es más, lo encuentro perfectamente válido. Es natural que quieras que la persona que amas te ame. Es completamente normal el querer llenar a esa persona de atenciones. No es como si la estuvieras atrayendo a una vil trampa que arruinará todas sus oportunidades de enamorarse por siempre. De todas formas, es muy difícil encontrar dos personas que de pronto se enamoran una de la otra por completa espontaneidad. Incluso sucede que muchas personas simplemente no se dan cuenta que han sido enamorados por otra y creen que fue su propia idea desde el principio (Inception/El origen).

Sin embargo, yo sí me doy cuenta. Puedo distinguir perfectamente (tal vez no perfectamente pero claramente) cuando me he enamorado de cuando me han enamorado. Llevo mucho tiempo pensando en esto y creo que ya logro distinguirlo, no sin cierta pena porque solo soy humana y me gustaría "aprovechar las oportunidades que se me presentan" como los demás tranquilamente. Es por esto que siento que no debo permitirme el hacerle caso a alguien que me ha enamorado. De alguna manera siento que es injusto tanto para él como para mi. Para él porque podría encontrar a alguien que sí se enamore de él sin pedirle nada a cambio, que solo lo ame porque se enamoró de él. Es como si yo lo estuviera utilizando para obtener atención porque tengo miedo a estar sola. Y también es injusto para mi porque yo también merezco la oportunidad de enamorarme espontáneamente de otra persona. Soy muy joven para simplemente rendirme al "peor es nada". Yo también quiero vivir mi propio amor y luchar por él.

Tal vez suene extraño o complicado pero es así como yo veo las cosas. Me daría mucha pena el tener que rechazar a alguien pero sino tendría que explicarle que solo le hago caso porque tengo miedo a estar sola y porque me da la oportunidad de aprovecharme de su amor por mi. Es que una vez que estás consciente de la situación eso es lo que es. Te aprovechas del amor que la otra persona siente por ti para sentirte querido y especial. Somos humanos y todos queremos sentirnos queridos y especiales pero yo no podría hacerle creer a otra persona que la amo incondicionalmente si es que estoy consciente que yo no me enamoré espontáneamente.

Por si acaso, todo esto es un sentido completamente hipotético, cualquier parecido con la realidad es meramente una coincidencia. Utilicé la primera persona ("su amor por mi", "es injusto para mi") solo para hacer los ejemplos más claros.

Esta foto es la saqué de aquí y es de este artista.

jueves, 12 de agosto de 2010

Misceláneo II


Cada vez que nos encontramos me quedo mirándote. No solo porque eres el chico más encantador que he encontrado en mi vida, no. No solo porque me encantan tus ojos y las pecas sobre tu nariz, no. Simplemente hay algo en ti que me llama. Es la manera en la que te mueves, de aquí para allá, hablando con todo el mundo. Es el sonido de tu voz y el timbre de tu risa. Es que eres tú. Dudo que haya algo en ti que no me agrade aunque sospecho que es solo porque aun no lo he encontrado. Al final, nadie es perfecto pero amar conlleva aceptar las imperfecciones.

Estás muy lejano. Eres como... como una estrella fugaz. En un cielo estrellado espero a que aparezcas y cuando lo haces me deslumbras pero solo por un corto tiempo. Nunca voy a poder alcanzarte pero cada vez que apareces me traes suerte. Siempre es una suerte el poder verte. Eres una estrella fugaz y yo solo te pido un deseo: que yo sea la tuya. Quiero ser tu estrella fugaz. No, mejor no quiero serla porque eso significaría que estoy lejana para ti y que jamás podrás alcanzarme cuando en realidad es todo lo contrario. Si tu quisieras alcanzarme sólo tendrías que estirar la mano y me encontrarías ahí, esperándote. Yo nunca quiero parecer distante para ti.

El desamor y los amores imposibles son demasiado trillados. Todos habrán escuchado una canción o leído un libro sobre eso. Abundan los poemas de amores no correspondidos. Sin embargo, no puedo evitar escribir sobre esto. Y es que me va a invadir un amor imposible mientras tú sigas siendo imposible. No sé qué verás tú en mi. No sé qué pensarás cuando me ves o cuando me recuerdas... si es que me recuerdas. Lo único que imagino es que no me ves como yo te veo y eso no me sorprende. ¿Cómo explicarlo? Tú eres la estrella fugaz deslumbrante en el cielo y yo soy solo otra de las personas que se encuentran paradas en el frío suelo esperando a que pases. Tú eres único y gracioso y divertido mientras yo soy la loca que escribe sobre su amor imposible. Tú eres tú y yo soy yo y no parece que llegaremos a ningún punto medio en el cual encontrarnos.

Mientras que espero a ver si llega ese punto medio te pido que sigas siendo mi estrella fugaz para que me sigas deslumbrando con tu brillo y sigas alimentando mi sonrisa con el sonido de tu voz.


Ya no es un párrafo pusilánime, ahora es un texto pusilánime porque parece que el primer Misceláneo les gustó. Tal parece que el "Misceláneo" se volverá una serie que continuaré cada vez que me ponga pusilánime y quiera escribir cosas pusilánimes. Pusilánime, pusilánime, pusilánime. Estoy escribiendo la palabra pusilánime demasiado. Espero cansarme de ella pronto.

Tengo que compartir este video con ustedes. He llorado por los 10 minutos que duró como si el enamorado que no tengo se hubiera ido a Irak. En serio, es lacrimógeno como mierda pero es un lacrimógeno bueno. La verdad es que no sé si lo podrán ver porque es un video de Facebook, pero es demasiado bonito.

La foto la saqué de acá, es de este artista. Tiene fotos demasido lindas.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Construcción masiva



Mis queridos, lindos, preciosos amigos de UTPMP Perú se fueron ayer en la noche a sus respectivos colegios para la construcción masiva. Para muchos esto no tendrá mucho sentido o no sonará tan emocionante como lo es para mi. Déjenme explicar: la construcción masiva es la construcción masiva... es la masiva. En mi primera construcción, que fue de escolares, construímos... ¿Qué? ¿Doce casas? En la de Semana Santa construímos treinta y seis casas. En esta masiva se construirán ciento treinta casas. Alucinen la magnitud. Son cientos de voluntarios, más de cien familias... Son cientos de personas, todas enfocando su energía y sus ganas durante cinco días persiguiendo el mismo sueño: erradicar la pobreza extrema. Y yo no estoy formando parte de ellos.

No me malentiendan, no estoy llorando en una esquina pero admito que me sentí muy mal cada vez que tenía que decir: "No voy a construir esta vez". No saben lo horribles que se han vuelto esas cuatro palabras juntas para mi. Ustedes se preguntarán: "Pero si te morías tanto por ir a construir, ¿por qué no vas?". Ah, ahí es donde radica el gran problema de toda esta situación... ¿Por qué no voy? La respuesta es simple y a la vez complicada. Si no quisiera aburrirlos con la historia larga tendría que decirles: "Como regresé hecha mierda de la construcción de Semana Santa y al otro día no me pude levantar para ir a clases mi mamá no me dejó ir". Entonces muchos pensarán: "Broder, eres demasiado pusilánime. ¿Cómo dejas que tu madre te controle así? Yo que tú la mandaba a la mierda y me iba a la construcción". Ok, piensen que soy pusilánime, piensen lo que quieran. Pero como este es mi blog y me importa un pito aburrirlos y en verdad me gustaría que entiendan, contaré la historia larga.

Regresé de la construcción de Semana Santa completamente hecha mierda. Estaba insolada, tenía heridas, moretones y me dolía cada centímetro de mi cuerpo... pero obvio, estaba feliz. El problema fue que al otro día tenía clases. Como los profesores pensaron que nos íbamos a echar la gran juerga, nos mandaron largas tareas. Obviamente me zurré y no hice la mayor parte de ellas (¡Oh por Dios, Alejandra no hizo sus tareas! Que importa, nunca las hago). Al día siguiente que regresé me desperté yo bien linda a las 7:30 para ir a clases y me di cuenta que mis brazos pesaban por lo menos dos kilos más y mis piernas, tres. Primera clase del día: Computación. Y un cuerno, nada más inútil. Entonces decidí tirármela para descansar porque al final me importaba un pito (Recordatorio: yo voy para biología, especialización en ecología). En fin, sólo me salteé Computación, sí fui al laboratorio de Mate que me tocaba después. A mi todo esto me pareció muy normal, gran prueba de mi pereza y "para una buena causa". Si tenía que jatear todo el fin de semana que venía para descansar, fresh. Pero obviamente a mi mamá no le hizo ninguna gracia y cuando le dije que quería participar en la masiva me preguntó: "¿Tienes clases al otro día?" "Sí" "Entonces no".

Esa vendría a ser la historia. Ahora, la explicación. Ustedes dirán: "Pero, ¿por qué no le rogaste?, ¿por qué no le prometiste que sí irías a clases al día siguiente? O, en fin, ¿por qué no te rebelaste?". Por supuesto que rogué y por supuesto que prometí que iría a clase al día siguiente pero no funcionó. Verán, comprendo perfectamente el punto de mi mamá. No me encanta, no calza con lo que yo quiero; pero lo comprendo. Mi mamá es madre soltera desde que yo tenía once años y se deshace trabajando como diez horas al día. Tal vez no nos compre Nextels o laptops o Play 3 pero se rompe el lomo trabajando para pagarme una buena educación y yo la admiro por eso. La universidad no es barata, nada es barato. Todo tiene un precio y si no fuera por el esfuerzo de mi mamá mi hermano y yo estaríamos en la calle. Lo único que ella me pide a cambio es que no me meta en problemas y que estudie. Claramente ella ve que regresar de una construcción teniendo clases al otro día afecta mis estudios y no quiere eso. Gasta mucho dinero en mi educación como para que yo rompa el acuerdo tácito que existe. Yo no quiero romperlo por respeto a su esfuerzo. Si tengo que hacer algunos sacrificios como es perderme la construcción masiva, pues bienvenido sea. No me encanta, pero lo acepto. Además, le he causado demasiados problemas durante mis teenage emo mode on years como para ponerme pendeja a los dieciocho años también. No se pasen. De cierta forma siento como si estuviera en deuda con ella por tantas cosas que no me da el tiempo ni el esfuerzo para saldar tantas cuentas; pero lo intento.

Esa es la razón por la cual no estoy yendo a construir con todos mis amigos. Si es que todavía piensan que soy una pusilánime por no rebelarme, be my guest. Claramente nunca se han encontrado en una situación como la mía... o son poco empáticos. Ya será para la próxima construcción que no tenga clases al otro día o para algún ciclo en el que empiece clases a las dos de la tarde los lunes (en la Cayetano estas cosas no suceden así que se descarta esta posibilidad). Amo la labor de UTPMP y quiero seguir persiguiendo el sueño de erradicar la pobreza extrema pero, lamentablemente, esta vez no podrá ser. Por el momento les deseo la mejor de las suertes a cada uno de los voluntarios que participan en esta construcción y espero que cuando regresen me cuenten como les fue... y exageren.

P.d. Los voy a extrañar como mierda.