domingo, 26 de junio de 2011
La vida del estudiante
Yo sé que no escribo hace siglos pero créanme que si hubiera podido lo hubiera hecho. En verdad, fácil hubiera podido escribir un toque más pero para eso le hubiera tenido que restar tiempo a dormir, Tumblr, facestalking, cualquier otro tipo de stalking, ir al baño, comer o Dante y ustedes sabrán que esas son actividades diarias sagradas para mí. Ni las tareas me deben quitar tiempo de eso. En verdad pensé: "Acaba el ciclo y escribo como si no hubiera un mañana, lo juro, pero que acabe el ciclo". No me aguanté. Aún queda una semana y ahorita debería estar estudiando Historia de la Ciencia, Filosofía o Biología, pero ninguno de esos exámenes me tocan mañana así que fresh. Soy muy irresponsable. No intenten esto en casa a menos que quieran jalar.
Creo que he hecho esto todos los ciclos, déjenme chequear. No, estaba alucinando, aunque no tanto. El punto es que para el primer ciclo escribí esta y esta entrada y para el segundo no escribí nada. De la nada me inventé dos entradas que nunca existieron, qué loca. El punto es que quiero hacer un recuento de este ciclo porque ha sido muy extraño. No, quiero hacer un recuento de todos mis ciclos/años escolares. No sé como les pasa a ustedes, pero a mí casi siempre me pasa lo mismo desde el colegio.
Al empezar el ciclo/año escolar estoy toda como: "¡Yee! Voy a ver a todos mis amigos y me voy a esforzar mucho". Entonces utilizo mi agenda y apunto las fechas de mis exámenes, las tareas que me mandan, lo que tengo que hacer... Mis cuadernos están lindos, todo está ordenado, presto atención en clase. En verdad creo que debe ser alguna clase de droga que le meten a los cuadernos o útiles nuevos que respiras al usarlos y te vuelve delusional. Clásico que después de las vacaciones te alucinas un fresh start para hacer todo lo que no hiciste el ciclo/año anterior y quieres ser toda una nueva persona. Es como que estoy recontra emocionada y no puedo esperar para aplicar todas mis energías en ser una estudiante modelo y probarles a todos que no soy una niña bruta como parecería normalmente (incluso si es que lo soy).
Luego, aproximadamente después de un mes se empieza a mitigar el efecto. Ya me respiré toda la droga del cuaderno y estoy volviendo a ser la persona floja de siempre. Poco a poco dejo de usar mi agenda pero me doy cuenta y estoy como: "¡No! Debo mantenerme fuerte y luchar contra esto". Intento seguir apuntando las tareas pero da igual porque de todas formas ni siquiera miro mi agenda todos los días. Empiezo a sentirme cansada y cabeceo en las clases por lo que cuando lees mi cuaderno todo empieza normal y de pronto las palabras se vuelven un "ksjfnahs" que significa que me quedé dormida mientras escribía, pero quería seguir prestando atención.
Después viene la etapa de "debo dejar de fingir que esto me importa". Ya estamos en la mitad del ciclo/año y simplemente llegó el momento de aceptarlo: no hay forma que yo sea una estudiante buena y organizada. Es imposible, no importa cuánto me esfuerce, esto no está funcionando. Por lo tanto dejo de cargar mi agenda por todos lados y la dejo en mi casa. A veces llego a la clase, escribo el título del tema, escribo dos líneas y me quedo dormida para despertar cuando termina la clase. Mis hojas se llenan de sólo títulos de temas, tengo marcas en mi frente todo el tiempo porque me apoyo al quedarme dormida, ya ni siquiera sé cuándo tengo controles de lectura o pasos... En resumen, vuelvo a ser la estudiante huraña de siempre. Esto dura casi hasta el final del ciclo/año.
Faltando aproximadamente un mes para que acabe el ciclo/año viene la peor fase de todas: la fase de "quiero tirarme en una esquina y morir de inanición". El estrés ha llegado a niveles inimaginables, despertarme en las mañanas es un suplicio, el simple hecho de pensar en las cosas que tengo que hacer me podría hacer llorar. Ha llegado un momento en el que ya he pasado por tantas prácticas y tantos trabajos que pensar en que tengo que hacer algunos más es deprimente. Me vuelvo una loca-emo-deprimida-suicida y no es divertido estar conmigo. Me quedo hasta altas horas de la noche haciendo mis trabajos porque me siento en la tarde delante de la computadora y miro el documento en blanco por horas hasta que decido que si no empiezo a escribirlo tendré repercusiones terribles en mis notas. Ya no estudio, ni reviso, ni leo, ni siquiera miro o toco mis apuntes o mis lecturas porque verlas es como una patada en el estómago. Llegó el momento en el que sólo me quiero quedar en un sitio y morir porque ya no soporto otro día de universidad. Esta fase es terrible y creo que cada ciclo se va poniendo peor, este ciclo fue terrible, aunque puede ser porque se juntó con el invierno.
Finalmente llega la fase de "solo unos días más y todo esto terminará y, en realidad, no lo hice tan mal". Esa es la fase en la que me encuentro ahora. Faltan solo algunas clases, pronto varios cursos estarán cerrados, falta solo una semana, ya sé que ya he pasado todos mis cursos. Aunque eso no es suficiente, pasar no es suficiente. Hay que ser mejor que aquellas personas que juegan ping pong todo el día, hay que tener más de 13, por lo menos. Entonces me siento más tranquila, ya no quiero llorar todo el día, ya no estoy tan preocupada. De hecho que me preocupan los exámenes que quedan pero no es tan grave, ya todo pasará. Entonces doy un último esfuerzo y paso todos mis cursos, como siempre. Mis notas no son excelentes pero para lo poco que me esfuerzo están bien. De todas formas ya me he dado cuenta que incluso cuando intento esforzarme no la hago, hay algo que me lo impide. Así que me siento contenta y me voy de vacaciones tranquila.
De nuevo, no sé si a ustedes les pasa lo mismo. Tal vez yo sólo sea una persona loca y floja que busca excusas baratas para no hacer nada y luego rendir mediocremente en la universidad. No sé, tal vez. Sin embargo, esto es básicamente lo que me ha ocurrido todos los años de mi vida estudiantil desde que tengo memoria. En el colegio la agenda era el "assignment book" y en la universidad fue la agenda "Julieta" que me dio mi mamá en Navidad "para que me organice". Debo recalcar que nunca he jalado un solo curso en mi vida, nunca he tenido que dar sustitutorios o vacacional. Probablemente nunca he tenido menos de un 12 en el reporte final. Mi promedio ponderado nunca ha bajado de 14. Así que algo debo estar haciendo bien, no me malinterpreten. Tal vez parezca que no hago nada, por lo menos eso me parece a mí, pero hay gente que en verdad no hace nada y jala, y luego estoy yo.
Este ciclo hemos determinado dos opciones: a) soy un genio o b) tengo telepatía. En verdad me he sorprendido a mí misma este ciclo. Muchas veces no he leído las lecturas y aún así he tenido mejores notas que las personas que sí las leyeron. No estudié ni resolví ningún ejercicio de Física, ¡incluso me dormí en la clase!, e igual pasé las prácticas. Pasé los pasos con gran concha y brillante estilo sin saber sobre el tema y sólo por intuición (y escuchar a mis amigos que sí habían leído repasar antes de la clase). La verdad es que tal vez sólo tengo amigos muy estudiosos y una gran capacidad de retención auditiva. Sin mencionar que las asesorías de Física a las 8 de la mañana antes de las prácticas son lo mejor. En general este ciclo no me ha parecido difícil, solo bastante time consuming. Todos los cursos esperaban que leyéramos y estudiáramos e hiciéramos trabajos todo el día, ¡como si no tuviéramos nada más qué hacer! Hasta Arte me pedía que invierta un montón de tiempo y yo estaba como: "¡Este curso vale 2 créditos y no tiene nada que ver con mi carrera! Física y Biología valen 5 créditos y sí son importantes pero no puedo hacerlos porque estoy haciendo un trabajo para Arte". Al final todo está bien, entregué todos mis trabajos a tiempo (o la mayoría, creo que no entregué un par para Arte) y tal parece que pasaré todos mis cursos.
Just chilling. Todo va viento en popa y yo he podido darme un tiempo para revivir mi morado y abandonado blog. Por cierto, no intenten esto en casa. Yo sé que parece que no haciendo nada he pasado mis cursos pero debe ser un golpe de suerte. Nunca hay que confiarse. El ciclo pasado estaba jalando Química Orgánica como si tuviera media neurona y me tuve que esforzar un culo para arreglarlo y pasar. Nunca es bueno confiarse en que tienes telepatía o eres un genio, esforzarse nunca está de más. Sé que no soy el mejor ejemplo, pero si yo viera que estoy jalando cursos estudiaría hasta las lágrimas para aprobar. No es bueno jalar cursos, niños. Eso no te hace chévere, te hace un baboso.
Encontré esa foto en Tumblr hace algún tiempo y me pareció graciosísima. Lamentablemente nunca llegaré a la fama... ¡Si saben cuál es la referencia me avisan!
sábado, 28 de mayo de 2011
Dante
Te vi, te vi, te vi
Yo no buscaba a nadie y te vi.
No me gusta cuando te vas, te extraño. Te extraño y me preocupo porque estás cada vez un poco más lejos y, qué sé yo, más vulnerable. Es como si allá no te pudiera cuidar de las cosas malas que podrían pasarte. Es como si estuvieras lejos, lejos, y no puedo tomar un micro y verte en 15 minutos o llamarte y hablar por horas. Estás lejos y estás ocupado y me preocupo. Estás lejos y estás ayudando a crear un país más justo, pero te extraño.
A veces pasan apenas horas, pero lo que es preocupante es pensar en el tiempo que pasará hasta que pueda abrazarte y darte un beso en la frente. Es preocupante que nos vemos todos los días y que no te veré mañana, ni pasado. Y si pasa algo, quién sabe cuánto. Y Dios quiera que no te pase nada porque eres muy bueno y muy lindo, eres la persona más buena que he encontrado en mi vida. Eres demasiado bueno como para que te pasen cosas malas y yo no quiero que te pase nada. Yo te amo.
Pasan las horas y yo sé que estás lejos, con otra gente, divirtiéndote, chambeando, siendo lindo como siempre. Yo hago lo que debo mientras espero a que regreses. Me llamas a cada rato, conversamos hasta de la comida que comemos, pero yo sé que no debes estar conversando y que debo esperar a que regreses. No me gusta tener que esperar a que regreses, me gusta que estés cerca. También me gusta que seas tú, que te vayas, que nos vayamos los dos, que nos encontremos al regresar. Me gustas mucho.
Eres muy bueno, Dante. Eres muy bueno y eres muy lindo y me soportas la ansiedad y la pena y el mal humor. Eres la persona más buena que he encontrado en mi vida y agradezco muchísimo el que nos hayamos encontrado. Eres una persona hermosa, Dante, y yo te amo como eres. Tú eres mi sonrisa y no sabes cómo me encanta todo lo que eres. Gracias por todo, me muero por ti.
Ahora leeré, dormiré, webearé como siempre y esperaré a que regreses. Son sólo un par de días y, si yo pudiera, también estaría allá. Esfuérzate como siempre, construye esperanzas, forja amistades y sueños. Se quien eres, sigue sonriendo. Yo te espero, como siempre. Te amo.
domingo, 22 de mayo de 2011
Agobiada
Yo no sé ustedes pero me siento agobiada. Tengo muchas cosas qué hacer y al mismo tiempo siento que no quiero hacer ninguna de ellas. Es como si ninguna me llamara suficiente la atención o me pareciera suficientemente interesante como para invertir horas en ella. El futuro se ve complicado y oscuro y a veces parece que lo que viene no es más que un montón de situaciones difíciles de superar.
¡Hace tiempo que no escribo! Es más, ahorita escribo para escaparme irresponsablemente de escribir la presentación del seminario de Biología II. Tengo un libro que quiero leer y creo que si lo leo voy a tener que sacar tiempo de mis obligaciones o de otras cosas que quiero hacer... Tengo que hacer demasiadas cosas y es como si no me alcanzaran el tiempo o las energías para hacerlas todas.
Éstas últimas semanas han sido complicadas. "Complicado", ¿qué significa eso? En verdad creo que es una palabra que uso cuando no sé cómo explicar una situación. Y es que la situación no se puede explicar ¡porque es demasiado complicada! Intentaré explicarlo... Las últimas semanas han sido como los días tristes, como momentos en los que ir a dormir es todo lo que esperas y despertarte es lo que más odias. Esos días en los que nada tiene sentido, en los que estás cansado de la vida, en los que cada respiro pesa porque no le encuentras un significado a nada. Son momentos en los que da miedo regresar a tiempos terribles, a ser alguien que no quieres ser, a ser alguien que no quiere nada. Y en esos momentos buscas brillo y no lo hay, buscas razones y no las hay, buscas aliento y no lo hay y entonces lo único que buscas es cobijarte en alguna esquina a esperar a que llegue algo que te dé el impulso para continuar. Son momentos complicados e inmanejables y yo no sé qué hacer más que esperar a que pasen pronto.
Lo bueno es que un día me desperté y ya no sentí el peso. Obviamente mi flojera no se va, pero intentar ponerle pilas al día a día es mucho menos difícil. ¡Por lo menos encuentro la energía para pelearme con la gente! Aún así, hay muchas cosas qué hacer y en verdad no tengo tanto tiempo como me gustaría. Probablemente en algunas semanas todo esto pase y estaré aunque sea un poco más libre para llenar éste espacio de mis tonterías, pero por ahora, ¡que sigan los invertebrados, las fórmulas, los filósofos, el Big Bang, la ciencia antigua y los trabajos sin sentido!
Una imagen que encontré por ahí. Algo para que se rían porque sino... ¡la vida no tiene gracia! (Já, see what I did there?)
miércoles, 13 de abril de 2011
Ararinha
Ayer fui a ver Rio con Dante y me gustó mucho. Cada vez más las películas para niños muestran aspectos de la realidad que aquejan a muchos, en este caso la pobreza en las favelas de Brasil. La escena en la que Fernando dice que no tiene papá ni mamá y está solo y sube a un techo de calaminas a sentarse a mirar la ciudad me partió el corazón. No quiero spoilearles el final así que no lean lo que sigue, si no les importa (como a mí) pueden seguir leyendo. Al final se queda con Linda y Tulio y todo es felicidad, ojalá así fuera el destino de todos o la mayoría de niños huérfanos del mundo. Además, como siempre, estas películas para niños suelen tener soundtracks muy bonitos. Recordemos a Aladino con A whole New World o Lion King II con Can you feel the love tonight. Ésta película trae su buena dosis de samba, alguna clase de hip hop/rap/reggaeton y esta canción que es hermosa y quiero compratir con ustedes. Me encantó, ¡voy escuchándola como diez veces!
Probablemente el post más corto de todo el blog, qué importa. Aprovecho la ocasión para anunciar que si no tienen planes para Semana Santa (que no falta nada, ¡es la próxima semana!) una buena opción es ir a construir con Un Techo Para Mi País. Es una experiencia genial.
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