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domingo, 16 de febrero de 2014

Algo hermoso



Me pidieron que piense en algo hermoso.
Cerré los ojos
y vi los surcos dorados
que recorren el marrón de tus iris.

Vi tu boca abrirse
y soltar una carcajada.
Vi tus labios
volverse una sonrisa.

Vi tu mano
arrastrarse por el espacio entre nosotros,
deslizándose sobre el cuero del sillón
para buscar la mía.

Vi mechones de tu pelo
bailar y saltar brillando,
dorados, al ritmo del viento
en una tarde rosada.

Me pidieron que piense en algo hermoso
y solo pude pensar en ti.


La imagen es de aquí.

domingo, 6 de mayo de 2012

Regálame



Regálame uno de esos amaneceres que tanto cuentas y deja que sea sólo para mí. Regálame un par de horas de tus ojos, de tu voz y de tu compañía. Que la noche se haga día y que no importe el tiempo que pase. No te permitas estar hermético y lejano. No tengas vergüenza. 

Regálame tu cielo estrellado, tu luna brillante, tus nubes vaporosas. Regálame tu horizonte, tu sol, tu luna, tu infinito. Ilumina mis días y mis noches y embellece mi cielo. No dejes que mi cielo se nuble ni que llueva en el alma, no permitas que la lluvia se lleve los sentimientos. No dejes de ser tú, nunca.

Regálame tus palabras, esas que no sabes decir, esas que no entregas a nadie. Regálame los secretos de tu mente, los recuerdos que guardas, lo que más deseas. Dime lo que puedas decir, lo que quieras decirme, lo que quieras. Sólo dime algo y no calles lo que piensas.

Regálame un espacio donde encontrarte cuando te busco, un rincón de jardín donde escondernos, una esquina de la cama a la que no lleguen ni las sábanas ni el ruido. Regálame un pedazo del mundo que sea especial porque es tuyo y mío y no conoce a nadie más. Haz de ese lugar un lugar sagrado en donde el tiempo no pase y las cosas siempre cambien. 

Regálame tu sonrisa, por lo menos una vez más.

Aunque, en verdad, no tengo por qué pedir que me regales algo así que todo esto te lo regalo yo a ti.


No sé de dónde saqué la imagen, pero si saben de quién es, díganme.

lunes, 12 de marzo de 2012

Love is overrated



Yo sé que voy a sonar demasiado amargada y despechada por esto pero igual me parece que es algo que debería decir. Love is overrated. Le damos demasiada importancia al amor. Ponemos el amor en un pedestal que en verdad no merece, en especial en las relaciones.

No digo que el amor sea malo. Estar enamorado es hermoso. Amar es hermoso. El hecho de sentir amor por otra persona es hermoso. Incluso el desamor tiene algo de hermoso con todos esos sentimientos que llevan al arte. Todo eso está muy bien pero, ¿no les parece que somos demasiado conservadores y estrictos en cuanto al amor dentro de una relación de enamorados? Es decir, en otros países no le dan tanta importancia. Es mas como: "yo te gusto, tú me gustas, me gusta estar contigo, estemos juntos". Sin complicaciones. Es decir, siempre hay complicaciones. Nos complicamos la vida por todo, nos gusta auto-sabotearnos o algo así, pero me refiero a que no lo llevan más allá de eso.

Acá, sin embargo, nos hacemos todo un mundo (o yo conozco gente rara). Cuando nos gusta alguien el gileo se puede hacer eterno y tortuoso. Te puede caer bien alguien y también te puede gustar, pero no tanto. Es que el volverse enamorados ya es casi un te-amo-nos-casaremos-y-tendremos-hermosos-hijos. ¡No puede ser! Comprendo que hayan deal-breakers y que cuando no te gusta alguien, simplemente no te gusta y no hay nada qué hacer; pero si te gusta alguien y te gusta pasar tiempo con ese alguien, ¿por qué hacerse bolas? Que el miedo al rechazo, el miedo a salir herido, el miedo a amar más que el otro, que él es muy desordenado, que ella se vuelve loca cuando está con la regla... Gente, van a ser enamorados. No están arreglando un matrimonio, no van a vivir juntos, no tienen que soportar toda la mierda del otro. Por lo menos aún no. Son enamorados, somos jóvenes, esto se supone que debería ser divertido.

Y lo peor, el whole deal del amor. "Me gusta, pero no lo amo". ¿Quién te dijo que lo tenías que amar así? Y ya, bueno, si en todo caso se aman, pareciera que todos piensan que deben sentir que tienen que amar a sus enamorados al punto de si-nos-casamos-ahora-estaremos-juntos-por-siempre. Y cuando dejan de sentir que se tienen que casar con esa persona, es hora de terminar la relación. No, puedes amarlo un poquito, un poquito más, un poquito menos y eso no significa que vayan a pasarla mal. La pueden pasar bien igual. "Es que tú me amas más de lo que yo te amo". Excusas, puras excusas. Si se divierten y la pasan bien y son felices qué importa si él la ama un 8/10 pero ella un 6/10. Le damos demasiada importancia al amor como si fuera lo único que importa. Como si no importara que te gusta contarle tu día a la otra persona o que te gusta que te acompañe a tus prácticas de natación. Hay tantas cosas que se pueden hacer en una relación más que sólo "amar" a la otra persona. ¿Cuando el amor baja de un 9/10 a un 7/10 es que ya no se divierten juntos? No, para nada.

Si encuentras a tu soulmate a la primera, a esa persona con la que estarás por siempre hasta que sean viejitos y cuando uno muera el otro no dure un día sin él, genial. Pero lo más probable es que eso no pase y te hagas bolas por la persona que te gusta por las puras. Yo sé que parece demasiado complicado, pero no tiene por qué serlo. Y lo sé, lo juro, yo soy una hopeless romantic. Yo amo y me enamoro con cada fibra de mi cuerpo y lo único que quiero es seguir sintiendo ese amor y que no me haga daño; pero me he dado cuenta que nos complicamos mucho. Pedimos demasiado de las personas y las relaciones. Queremos encontrar al amor de nuestras vidas a la primera y si no nos sale nos frustramos y nos molestamos y nos ponemos tristes porque no es lo que las historias de amor nos dijeron que sería. Tenemos que entender que la vida es un juego y que sólo hay que jugarlo y disfrutarlo sin molestar a los demás jugadores. Chances are que le gustes a la persona que te gusta y la pasen muy bien juntos pero que nunca se enamoren. Eso está bien porque se permitieron divertirse y ser felices.

Por supuesto, siempre da miedo si es que uno se enamora y el otro no, pero creo que el chiste es no esperar tanto de los demás. Y tampoco darles esperanzas erradas. No prometer que estarán juntos por siempre porque lo más probable es que no suceda. No decir "te amo" si no lo sientes y avisar los problemas a tiempo. Es imposible pedirle a alguien que arregle cosas que no sabe que están mal. Simplemente llevar las cosas con calma, no hacerse bolas, divertirse. La vida es corta y larga, pasan muchas cosas. La gente viene y se va. Nada es para siempre. Haz el amor y no la guerra, come tus frutas y verduras, etc, etc.

El punto es que el amor es lindo y todo, pero está overrated. No necesitas el amor de una persona para ser feliz, sólo necesitas sacar lo mejor de lo que tienes. Esforzarnos para que nuestras historias de amor sean perfectas es tonto y es una pérdida de tiempo. Mejor lo simplificamos: ¿te lo quieres agarrar y quiere agarrar contigo? Agárratelo. ¿Quieres que sea tu flaco y él quiere que seas su flaca? Sean enamorados. ¿Se divierten juntos? Sigan divirtiéndose. Y chilleen, que la vida es corta.

La foto es de acá.

lunes, 5 de marzo de 2012

Misceláneo III



Te veo desde lejos. Siento que el corazón palpita rápido, que los órganos bajo mis costillas se hacen una bolita de emoción y que se me dibuja una sonrisa inadvertida en los labios. Te veo de lejos y quiero correr a saludarte, a abrazarte, quiero verte sonreír por verme. Así no son las cosas, no. Seguro que ni piensas en mí. Pero yo pienso en ti todo el tiempo y no me olvido nunca de tus ojos ni de tu carita perfecta.

Te veo de lejos y hay algo de tristeza en tu andar. Hay algo de melancolía en la forma en la que encorvas la espalda y metes tus manos en tus bolsillos. No te hace menos lindo. Ahora que lo pienso, siempre hay algo de tristeza en todo lo que haces. Tus ojos son tristes e inmensamente profundos. La forma en la que miras alrededor, en la que te sientas solo y callado. Hasta tu sonrisa parece triste. Yo te quiero igual. Me pareces perfecto igual. Es más, de repente tu melancolía es lo que me atrae a ti. De repente tu melancolía calza con la mía y seremos como piezas de un rompecabezas hasta que cambiemos y todo acabe porque, hay que admitirlo, todo acaba.

Te veo de lejos y me pregunto qué piensas de mí al verme de lejos. Me pregunto si entenderás lo que siento al verte, si sabrás sobre tu propia melancolía. Me pregunto, sobre todo, si te importaría lo que siento si supieras que lo siento. Me pregunto si crees en los rompecabezas que calzan en un momento pero que luego ya no. Me pregunto si al verme se te pone la piel de gallina, si el día se vuelve más brillante, si se te dibuja una sonrisa en los labios, si te brillan los ojos tristes. Me pregunto si lees y relees lo que escribo, si revisas mi página de Facebook y mis otras miles de páginas, si haces lo mismo que yo. Es que leer lo que escribes o ver tus fotos me hace sentir más tranquila, casi como si te viera de lejos. Pero en realidad nada se compara con verte.

Eres un nuevo sueño porque no vale la pena llorar por los sueños viejos que nunca se cumplieron. Eres un futuro probable o no tan probable, eso ya depende de cómo te sientas tú. Eres un nuevo intento de complementar mi vida, de volverla un poco más feliz. Mi vida es buena, pero contigo sería mejor. Eres y no eres porque fuiste y eres y al mismo tiempo ya no eres porque ya no deberías ser. Y aún así, eres el que me saca una sonrisa inadvertida y quien hace mi mundo más brillante.


Un nuevo misceláneo pusilánime porque la vida sigue y los sentimientos también. Enjoy.

La foto la saqué de aquí y es de esta artista.

martes, 28 de febrero de 2012

Malditas vacaciones



Se acaba el verano y no he hecho ni mierda. O sea, si he hecho cosas, pero nada como la típica de: "Voy a terminar negra cual Zulú, party hard, regia por siempre, mis amigos son los mejores para tonear". Eso es mentira siempre, por lo menos para mí.

Te maldigo, curso de Farmacobotánica que te llevaste a dos de mis grandes amigas toneadoras a estudiar tus plantas droguis de porquería y no les permitiste pasar tiempo conmigo. Te maldigo porque ellas son las únicas que me podrían sacar de esta casa apestosa y llevarme a alguno de esos antros con la música demasiado alta y alcohol hirviendo en la sangre. Te maldigo porque, graciosamente, ellas son las de los consejos, las que siempre saben qué decir, las que no me distraen de lo que me duele sino que me hacen enfrentarme a ese dolor y curarme. Te maldigo, maldito modular, porque me arrebataste su compañía este verano y sólo quedan dos semanas.

Te maldigo, presión monetaria de la enorme pensión de la universidad que obligaste a que mi mejor amigo se quite a trabajar y aburrirse a Estados Unidos. Te maldigo porque necesito sus bitch slaps y su apoyo y no puedo ver series en paz porque no las puedo comentar con él. Te maldigo porque él es mi compañero playero, porque de repente hubiera pasado más tiempo webeando en la playa con él que encerrada lamentándome en mi casa. Y para colmo lo regresan una semana antes que comiencen clases. ¡Como si eso fuera suficiente! Me he quedado sin mejor amigo todo el verano y no me parece divertido.

Los maldigo, sentimientos, porque no son de piedra y fueron rotos. Los maldigo porque si no los tuviera no estaría así en primer lugar y no necesitaría tiempo sola para que nadie me vea mal. Los maldigo porque son frágiles, porque se hieren fácilmente, porque no me dejan vivir tranquila. Porque me hacen ver el Ticker del Facebook todo el día, como si tuviera todas las respuestas para curarlos. Porque me hacen una persona agobiante y deprimente y no puedo hablar de otra cosa. Porque no me dejan sentirme mejor. Porque no se curan. Y los maldigo más aún por entercarse, por no dejarlo ir, por contentarse con ilusiones que no le hacen bien a nadie y por hacerme sentir menos. 

Te maldigo, verano, porque vienes con expectativas que nunca se cumplen. Vienes con esperanzas e ilusiones y sueños que se rompen y quedan como solo eso, sueños. Vienes prometiendo mucho y otorgando poco. Prometiendo compañía y diversión y paz, y traes todo lo contrario. Te maldigo, verano, porque no eres lo que prometiste ser, lo que se supone que debías ser. Porque llegaste en mal momento o todos los malos momentos llegaron contigo. Porque me das todo el tiempo del mundo para sentir y para pensar cuando es lo último que quiero hacer. Porque todo se juntó en ti como un milkshake de soledad y desilusión. Y porque para todos eres lo mejor del año y no puedes ser eso para mí.

Y por último, me maldigo a mí misma por estar rota, por permitir esto, por ser humana. Por soñar, por sentir, por amar. Me maldigo por hacerme ilusiones, por construir mi vida alrededor de una persona sabiendo que las personas vienen y se van, por amar demasiado. Me maldigo porque me creí todas las historias de amor que me contó Disney, porque no soy suficiente y porque quiero creer que puedo serlo. Porque aunque intento, parece que no puedo sentirme mejor. Porque soy impaciente y no puedo esperar a que esto acabe y no puedo mantenerme lejos. Porque no puedo guardarme los sentimientos, no puedo sufrir callada, no puedo aparentar. Porque soy honesta y no puedo mentirme ni a mí misma, ni a los demás. Y, más que todo, me maldigo porque no puedo ser ni lo que él quiere, ni lo que yo quisiera ser.

Se acaban las vacaciones y dejan demasiados regrets. "¿Qué hubiera pasado si..." Si no me hubiera dolido tanto? Si mi mamá no se hubiera ido de viaje? Si mis amigas no se hubieran metido al modular? Si mi mejor amigo no se hubiera ido a trabajar? Si me hubiera dicho las cosas en vez de callarlas? Si hubiera sabido que las cosas estaban mal? Si no hubiera entregado tanto? Si no me hubiera hecho tantas ilusiones?

Nunca lo sabré y está bien porque así es la vida. No siempre obtienes lo que quieres, no siempre sabes todo, las cosas no siempre salen como las planeas. Las ilusiones se rompen, los sentimientos son frágiles. Amamos y entregamos demasiado pensando que es suficiente pero no podemos controlar a las personas y muchas veces se van. Sólo queda seguir y curarnos y disfrutar de la vida. Ojalá fuera tan fácil de entender e interiorizar. No lo es, las cosas nunca son fáciles pero yo sé que voy a estar bien. No sé cuándo, pero yo sé que voy a estar bien solo que soy demasiado impaciente y no soporto la espera e intento curarme y sentirme mejor demasiado rápido lo cual es contraproducente.

Al final, está terminando el verano. Me quedo con ciertos recuerdos y sonrisas que hacen que la vida valga la pena. Y me quedo con sueños y planes para el futuro.

Maldito verano, dejaste demasiado en el aire. Espero que el invierno regrese todo a su lugar.

Foto: Random en la playa.

martes, 31 de enero de 2012

Sufrir

Tengo demasiado amor. Demasiado. Tanto que me ahogo en él. Me ahogo en él y en tus disculpas y en tus excusas y en mis lágrimas. Ya no puedo respirar.

Me quedo parada en la acera, mirándote partir, llorando. Espero que sigas manejado hasta tu destino, que encuentres lo que buscas, eso que no soy yo. Espero que no haya sido en vano, que todas las lágrimas y los sollozos sirvan para algo. Espero que deje de doler, aunque sea unos días, pero que deje de doler. Y pronto.

Quemé toda esperanza, utilicé todo lo que estaba a mi alcance para que te quedaras. Tú aceleraste y te fuiste. Ahora, ¿qué hago con las cenizas que aún queman? ¿Qué hago con todo el amor que tengo y que tú no compartes?  ¿Qué hago con las memorias que quedan? ¿Con los anhelos? ¿Con el roce de tu mano que nunca más sentiré? ¿Qué hago con el corazón roto? Aceleraste y dejaste demasiadas preguntas sin responder. La única que respondiste fue: "¿Ya no me amas?" con un "no".

Me duele mucho. No lo voy a negar porque negarlo es peor. Quiero sufrirlo todo de golpe, quiero que me duela hasta que quiera morir, quiero llorarlo hasta que ya no queden lágrimas. Quiero que la pena me dure un par de días y que se vaya para siempre, pero no sé qué tan profundas sean las heridas y espero que no genere queloides. Quiero estar contigo pero si no puedo, si no me dejas, entonces quiero olvidarme de nosotros.

Siento que me arrancaron algo. Que me lo quitaron a la fuerza. Que me obligan a dejar de amarte cuando tengo tanto, tanto amor para ti. Que me obligan a dejar de verte cuando lo único que quiero es verte. Que me obligan a olvidarte cuando pienso en ti todo el día. Que me obligan a sufrir una pérdida de algo que yo no quería dejar ir. Pero no se pueden controlar los sentimientos y cuando dejas de amar, no se puede hacer nada. Pero yo tengo suficiente amor por los dos. Pero no importa porque así no funciona.

Todos me dicen que sea fuerte, que tengo que superarlo, que tengo que encontrarme a mí misma y seguir adelante. Me dicen que me distraiga, que siga con mi vida, que haga lo que no hacía cuando estaba con él. Nadie te explica lo mucho que duele, nadie te responde todas las preguntas, nadie sabe dónde poner todo el amor que amé y quedó en el aire. Quiero creerles, quiero hacerles caso. Quiero estar bien. Alguien que me dé un paso a paso, que me guíe. No sé hacerlo. Yo estaba bien, yo era feliz. ¿Ahora cómo regreso a eso sin regresar? Cada paso duele mucho y las rodillas fallan. Se quieren caer. Dan ganas de caerse y no levantarse. Es mucho trabajo.

Estaré bien. Eventualmente estaré bien. Todo termina, los sentimientos cambian, las cosas cambian, todo avanza. No podemos retener a la gente, no podemos controlarlos, no podemos tener siempre todo lo que queremos. Hay que estar bien, hay que distraerse, hay que levantar la cabeza y seguir caminando. No sirve de nada quedarse estancado, no sirve de nada llorar ni escribir textos tristes. Ya lo sé, ya lo sé. Lo intento. Sigo intentándolo.

Quiero odiarte, quiero echarte la culpa, quiero pensar que eres un ser abominable. Así es más fácil. Así sentiré que me libré, que tuve suerte en salvarme. Pienso que es al revés. Te salvaste. Y yo me odio por querer mantenerte cautivo sin importar cuánto te duela. No puedo odiarte, sólo has sido bueno conmigo. Me has dejado amarte hasta que no pudiste más. Me has permitido tu presencia y tu cariño hasta que no soportaste la mía. Me dejaste llorar en tus brazos y me dejaste reír contigo. No puedo odiarte y espero nunca odiarte. Sería cruel manchar tu memoria así. Sería cruel asumir que quisiste hacerme daño. Eres la persona más buena del mundo, ¿cómo podría odiarte? Pero, sin odio, ¿cómo me curo de esto?

Un día se curará el hoyo que quedó. Un día me olvidaré de como se sienten tus abrazos y el sabor de tus labios. Un día dejaré de amarte y estaré bien de nuevo y querré comenzar toda esta estupidez de enamorarme de nuevo. Un día, no sé cuándo, pero un día pasará. Y cuando pase sentiré que he sobrevivido, que soy fuerte, que gané. Pero es mentira, he perdido. Te he perdido. He perdido lo que me hacía más feliz. Sin embargo, cuando me cure y esté bien de nuevo sentiré que gané y nadie me podrá decir lo contrario. Sólo tu recuerdo. Así que esperemos que para ese entonces ya me haya olvidado de ti.

Escribo todo porque no te lo puedo decir a la cara. Ya te lo dije y no te convencí. Quiero convencerme a mí misma que tengo el control, que puedo organizar mi mente y mis sentimientos. Lo escribo y lo publico, no tengo vergüenza. Tal vez más adelante me avergüence de este texto, me den ganas de borrarlo y eliminarlo de la mente de todos. Pero ahora no me importa, quiero que sepan que me duele y que no es fácil. Quiero escribir y dejarlo ir. Quiero que se pierda en el internet y quiero perderme con él. Pensarán que soy tonta, que soy inmadura, que así no se arreglan las cosas, que sólo busco atención. Si alguien puede escribir una canción sobre desamor y ganar millones de dólares, yo puedo escribir sobre mi pena y no ser juzgada. Déjenme sufrirlo, escribirlo y dejarlo ir. Así sufro yo.

jueves, 19 de enero de 2012

Y ahora, ¿qué hago?



Necesito escribir. Lo necesito para llenar ese espacio que me falta. Ese hueco de lo que se me arrancó. Necesito escribir para sentir que aún tengo voz y palabra, para sentir que puedo sentir algo más que pena, para sentir que aún soy dueña de algo y que no sólo tengo que aceptar lo que dicen los demás.

A veces hay que aceptar lo que dicen, cada uno toma las decisiones pertinentes sobre sus vidas. Cuando es una decisión que concierne a dos personas, a veces que sólo una tome la decisión es suficiente. No podemos controlar las vidas de los demás, pero ojalá pudiésemos controlar por lo menos la nuestra. Sin embargo, están éstas decisiones de dos que en realidad son decisiones de uno y ahora necesito tener algo mío. Una decisión mía. Decido escribir.

He tenido que leerme a mí misma para buscar mi ayuda y me he dado cuenta que soy pésima dando consejos. Leí este post, por supuesto, y no me sirve de nada. Por supuesto que sirve cuando tú terminas la relación, como fue mi caso cuando escribí eso. Y sirve cuando no sientes culpa, que es también ese caso. Lamentablemente ese no es el caso ahora y me gustaría reformularlo.

¿Qué hago ahora que me terminaron? ¿Ahora que la herida soy yo? Llorar como una Magdalena, eso es seguro. Dejar de comer. Ver películas que ahora que se bajaron a Megaupload ya no tengo. Abrir su Facebook cada tres segundos. Por cierto, los creadores de la estúpida barra del chat permanente a la derecha definitivamente no pensaban correctamente al hacerla. ¿Cómo se les ocurre? Ahora veo su nombre y su foto todo el día al lado y no lo soporto. Me duele, ¿ok? Y es su culpa porque en verdad nadie necesita una barra de chat permanente al lado ni un espacio en el que te salga en tiempo real todo lo que hacen todos tus contactos de Facebook. Es ridículo. Es decir, para un stalker está bien porque se entera de todo lo que hace todo el mundo y puede ver exactamente cuándo la gente está conectada pero, ¿acaso nunca han terminado con nadie? No parece una idea tan buena ahora, ¿no?

Como iba diciendo, no sé qué hacer con mi vida porque en verdad él debe ser prácticamente la mejor persona que he conocido en mi vida y no ha sido nada más que bueno conmigo. Hasta que terminó conmigo, claro. Es decir, no puedo recurrir al odio para apartar toda esta pena. El odio siempre es fácil, sólo estás como que: "RAAARRGHH es una persona horrible y no se merece mi atención ni mi amor incondicional ni todas las cosas buenas que hice por él, he perdido mi tiempo. Es malo, malo, malo". ¿Y cuando no hay odio? "RAAARRGHH es una persona demasiado linda y buena y en verdad merece que le haya prestado más atención y le hubiera dado más amor incondicional y debí haber hecho todo lo posible por él, he perdido mi tiempo no devolviéndole todas las cosas buenas que hizo por mí. Es demasiado, demasiado, demasiado bueno". Así no sirve. Eso no me hace sentir mejor. Eso sólo me hace sentir como una persona horrible que debió haber dado más de lo humanamente posible para que aquél ser amado perfecto y pulcro esté contento con la relación y no termine conmigo. ¿Qué hago sin odio? ¡No puedo vivir así!

Es como si me hubieran cortado una parte de mí. No, como si me la hubieran arrancado. Con dientes afilados. De un hombre lobo. Es como si hubieran decidido: "No, tú eres una persona mala y horrible y no mereces a un ser tan perfecto y pulcro" y me lo hubieran arrancado. Del brazo. Como si fuera un tumor. Todo éste símil se ha vuelto muy raro y he derramado jugo de beterraga sobre mi pijama favorito. La tintura de la betarraga no sale, ¿no? I'm fucked. Ya lo lavé y parece que sí salió pero el polo está todo mojado así que me tuve que poner otro. #Superwhitepeopleproblems #Pero yo soy china-peruana #No importa.

Bah, perdí el hilo. Entonces, es como si me hubieran arrancado una parte de mí porque en verdad me gustaba estar con él. Incluso siento que él es lo único o lo más bueno que yo he tenido. Yo no soy una buena persona, soy rara y burlona y lamentablemente así es la vida, no podemos ser todos buenos. Pero con él por lo menos intentaba ser buena, o me sentía buena. Me confundí con él (referencia a César Vallejo) y ahora que ha arrancado esa parte de mí me encuentro cara a cara con la realidad de que dejé ir lo más bueno que he tenido en mi vida y que no soy buena como creía cuando él estaba. Y me han arrancado esa parte porque yo no la hubiera dejado ir, yo hubiera aceptado que él sufra conmigo para que yo no tenga que sufrir sin él. Y lo admito, porque no soy buena como él y porque soy egoísta. Pero es la verdad y es la verdad para muchas otras personas.

Nos aterroriza el dolor, le tenemos terror a sentir la pena y por eso nos escondemos detrás de quién sabe qué cosas para no tener que llorarla y sufrirla y pasar por el difícil camino de la recuperación. Algunos se esconden detrás del alcohol, o de las drogas, o de los videojuegos... Otros, como yo, nos escondemos detrás de la bondad de los demás. Y sabemos que con esa bondad nos van a proteger, van a evitar que nos pasen cosas malas. Con esa bondad nos van a ayudar a sobrevivir el dolor y precisamente por esa bondad van a hacer lo posible por no hacernos daño. Pero me cansé de aprovecharme de su bondad y acepté que me deje. Porque así me siento, dejada. Dejada a la deriva sin saber qué hacer. Sin saber de dónde sostenerme para que no me arrastre la pena. Ese es un problema, y ese es el problema de mi manual para sobrevivir a los break-ups: nunca sabes con cuánta fuerza te va a golpear la pena. Yo no esperaba esto. Yo pensé que iba a estar tranquila y relajada mientras soportaba la pena porque "es lo mejor para él" y todas esas webadas. Pensé que lo iba a manejar mejor, pensé que iba a soportar el dolor con tranquilidad y modestia (wtf?). Sin embargo, aquí estamos. Tal vez lo único que me falte sea escribir. Tal vez cuando termine de escribir esto me sienta mucho mejor pero nunca se sabe porque lamentablemente no podemos controlar todo en nuestras vidas.

Lamentablemente la gente es complicada y los sentimientos son frágiles y no importa qué hagas, eventualmente vas a tener que sentir pena y dolor y vas a tener que sufrirlos. Y cuando llegue ese momento, precisamente porque has estado escondiéndote y protegiéndote no vas a saber qué hacer. Y vas a sentir que te han arrancado una parte y que nunca la vas a poder recuperar y que te quedará una cicatriz por siempre que te recuerde que los buenos tiempos existen pero que no por eso te vas a salvar de los malos. Y vas a llorar y vas a sufrir porque el mundo no te da lo que quieres, porque tu vida no salió como la planeabas, porque tú sigues esperando tu príncipe y tu final como en Disney que nos mintió vilmente. Y eventualmente te vas a recuperar, no sabes cuándo, pero te vas a recuperar porque al final uno siempre termina por consolarse (referencia a El principito). Y cuando te recuperes mirarás atrás y dirás: "not bad", y serás tonta como yo y pensarás que te salvaste de la pena fácil porque no te vas a acordar de lo horrible que te sentiste en ese preciso momento en el que te diste cuenta que tu sueño terminaba con él dejándote. Y está bien, por supuesto que está bien, porque serás feliz de nuevo y tendrás otro sueño con el cuál ser buena y feliz y parecerá como si todo el sufrimiento anterior fue mentira.

Estoy muy triste, sí, pero eso no significa que algún día no estaré bien. Perdí algo, sí, pero eso no significa que algún día no encontraré algo más. La vida sigue y es corta así que no puedes quedarte estancada así. Yo sé que duele, que no dan ganas de nada más que llorar, que todo parece vacío; pero también sé que eventualmente eso va a cambiar porque ya me han mostrado que los buenos tiempos son posibles.

Y por eso te agradezco, por haber sido infinitamente bueno conmigo, por haberme apoyado en momentos muy difíciles, por haber soportado mis cojudeces y por haberme dado buenos tiempos. Ahora es hora de partir, de seguir y de luchar contra la pena. Porque ella no puede conmigo así como yo siento que no puedo sin ti. Y cuando yo deje de sentir que no puedo sin ti, ella se va a rendir.

Ahora regresaré a mis lloriqueos inmaduros y mis esperanzas rotas hasta que me sienta mejor. Gracias por leerme.

Ya ni siquiera recuerdo qué he escrito, pero me da miedo leerlo. Y ahora me dio miedo que lo lean ustedes, pero ahí va.

Foto: Grabado de Fito Espinoza. Ya lo había visto antes en el blog de Janis pero me pareció pertinente al caso así que espero que no se moleste.

sábado, 28 de mayo de 2011

Dante


Te vi, te vi, te vi
Yo no buscaba a nadie y te vi.

No me gusta cuando te vas pero me encanta que te vayas. Me encanta pensar que estás ayudando a crear un país más justo. Me encanta saber que a donde te vas es lo que logró que nos conociéramos. Me encanta que esto sea una parte de ti, como lo soy yo. Me encanta que seas tan puro, tan noble. Me encantas.

No me gusta cuando te vas, te extraño. Te extraño y me preocupo porque estás cada vez un poco más lejos y, qué sé yo, más vulnerable. Es como si allá no te pudiera cuidar de las cosas malas que podrían pasarte. Es como si estuvieras lejos, lejos, y no puedo tomar un micro y verte en 15 minutos o llamarte y hablar por horas. Estás lejos y estás ocupado y me preocupo. Estás lejos y estás ayudando a crear un país más justo, pero te extraño.

A veces pasan apenas horas, pero lo que es preocupante es pensar en el tiempo que pasará hasta que pueda abrazarte y darte un beso en la frente. Es preocupante que nos vemos todos los días y que no te veré mañana, ni pasado. Y si pasa algo, quién sabe cuánto. Y Dios quiera que no te pase nada porque eres muy bueno y muy lindo, eres la persona más buena que he encontrado en mi vida. Eres demasiado bueno como para que te pasen cosas malas y yo no quiero que te pase nada. Yo te amo.

Pasan las horas y yo sé que estás lejos, con otra gente, divirtiéndote, chambeando, siendo lindo como siempre. Yo hago lo que debo mientras espero a que regreses. Me llamas a cada rato, conversamos hasta de la comida que comemos, pero yo sé que no debes estar conversando y que debo esperar a que regreses. No me gusta tener que esperar a que regreses, me gusta que estés cerca. También me gusta que seas tú, que te vayas, que nos vayamos los dos, que nos encontremos al regresar. Me gustas mucho.

Eres muy bueno, Dante. Eres muy bueno y eres muy lindo y me soportas la ansiedad y la pena y el mal humor. Eres la persona más buena que he encontrado en mi vida y agradezco muchísimo el que nos hayamos encontrado. Eres una persona hermosa, Dante, y yo te amo como eres. Tú eres mi sonrisa y no sabes cómo me encanta todo lo que eres. Gracias por todo, me muero por ti.

Ahora leeré, dormiré, webearé como siempre y esperaré a que regreses. Son sólo un par de días y, si yo pudiera, también estaría allá. Esfuérzate como siempre, construye esperanzas, forja amistades y sueños. Se quien eres, sigue sonriendo. Yo te espero, como siempre. Te amo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Gracias


A veces pierdo la fe en el mundo. A veces regresan los días tristes por unas horas, buscando destruirme. Entonces, miro hacia adelante y no veo nada, nada en el futuro me llama la atención, todo lo bueno me parece imposible. Entonces, el mundo es malo, es cruel, es injusto y yo no valgo nada y no puedo hacer nada para cambiarlo. Nada, nada, nada. Todo es nada. Parece que todo se hundiera en un profundo hoyo negro. Las luces no parecen brillar, todo es gris, aburrido. En esos momentos no valgo nada y nada vale la pena luchar. Se siente como si todo lo bueno terminará y que no vale la pena luchar para que no lo haga. Me siento cansada, agotada del mundo, agotada de vivir.

Es imposible que alguien me quiera cuando estoy así. Me pesa todo el cuerpo, no tengo fuerzas para moverme, ni siquiera para sonreír. Es como si todo el peso del mundo me chocara de repente y mi cuerpo no pudiera soportarlo. Entonces parezco triste, pero no lo estoy, solo estoy inmensamente cansada. Nadie podría quererme en ese estado. Me gana el pesimismo, parece como si el futuro no traerá nada bueno y que todo simplemente irá en picada y cualquier esperanza que tuve antes era pura ilusión vacía. Nadie podría quererme en momentos como ese, más bien se alejarían, molestos por mis ojos perdidos y mi falta de fuerza. Pero pronto me dí cuenta que ese "nadie" es Dante.

Me sorprendió su apoyo, su tolerancia, su cariño y su inagotable paciencia. Me sorprendió que no me dijera cosas como: "Vete a dormir y se te pasará" o "Estás exagerando". Fue una agradable sorpresa el saber que, inconscientemente, elegí a alguien con el temple para hacerme sonreír cuando ni siquiera quiero respirar. Porque es así, a veces no quiero respirar, a veces me siento demasiado cansada de la vida como para hacer el esfuerzo de permitir que ingrese aire a mis pulmones. Sin embargo, tengo a Dante. Nunca antes alguien había intentado sacarme de mi pesimismo así. No me reprimió o intentó torcer mi manera de pensar, sólo estuvo ahí conmigo recordándome que está ahí para mí. No sé cómo lo hizo pero en menos de una hora yo ya estaba sonriendo y riéndome y no sé qué pasó pero en un momento estaba desesperanzada y luego poco a poco sentía que el mundo no era tan gris y que regresaba la fe en el futuro. No sé que hizo pero se lo agradezco mucho.

Es así, algunas de mis amigas dicen que somos melosos, otros no saben/no opinan pero al final yo supongo que lo trato como él quiere que lo trate y cómo él merece que lo traten... Con excepciones, por supuesto. Es decir, yo supongo que nadie más que nosotros dos vemos realmente lo que sucede minuto a minuto en nuestra relación... ¡y eso! Yo no sé qué piensa él y él no sabe lo que yo pienso. Pero regresando a lo visible, hay momentos en los que estamos abrazados felices y momentos en los que lo largo por no haberse bañado dos días después de una construcción. Hay momentos en los que estoy contenta con él y momentos en los que me molesto. Hay momentos lovey-dovey como momentos chongueros. Es así, hay de todo en esta vida y me gusta cómo está. En verdad Dante es el mejor enamorado del mundo. Aunque es mala onda por momentos y se pasa de cochino, es demasiado lindo el 90% del tiempo. Se preocupa por mí todo el día, me trae jugo de naranja cuando tengo que tomar líquido, me prepara manzanilla, me recoge de la universidad, me acompaña, me obliga a estudiar... En fin, es el mejor de todos.
Además, es demasiado bonito tener a alguien abismalmente diferente con quien compartir todas éstas situaciones universitarias por las que paso. En especial porque Dante se esfuerza por escucharme y entenderme. Nadie se sorprende por mis limitados conocimientos sobre química, matemáticas o biología, o en todo caso no me quieren escuchar hablando sobre el trabajo que presenté o lo que aprendí en clases hoy. Excepto Dante. Debe ser porque él estudia Lite y no escucha nada "científico" desde que estaba en primer año cuando tuvo que tomar Mate I por estudios generales y aunque estoy convencida que le aburre el tener que escuchar mis descripciones sobre la respiración o tener que escuchar sobre las reacciones de los alcoholes, igual me escucha, me pregunta y me hace sentir inteligente. Es demasiado divertido explicarle sobre el ADN mitocondrial y los procesos de migración y verlo interesadísimo en el tema a pesar que estoy convencida que habían muchos términos que no había aclarado. Es demasiado bonito escuchar canciones de Calamaro y Alejandro Sanz y cantar en la sala. Es demasiado bonito tener a alguien que te acompañe en tus mejores y en tus peores momentos. Es demasiado divertido tener a alguien con quién preparar mezclas extrañas o con quién preparar postres que siempre van a estar "demasiado ricos" para él.

El otro día estaba con Dante acá en mi casa y al abrir mi blog le dije: "Quiero escribir, sólo no sé qué". Entonces él me dijo: "Escribe sobre cualquier cosa". Le dije: "Escribiré sobre ti". Aquí estoy yo escribiendo sobre él, espero haber captado por lo menos un 20% de lo increíble que es tenerlo cerca.

La imagen es sacada de aquí y es de este artista.

domingo, 8 de agosto de 2010

Bonito


Quería cogerle una mano. Quería acariciarle la mejilla con las yemas de los dedos. Quería decirle que era la primera mujer hermosa que veía desde hacía años. Que verla bostezar tapándose la boca con el dorso de la mano bastaba para que se me cortara la respiración. Que a veces no captaba el sentido de sus palabras porque me perdía en las dulces ondulaciones de su voz. Quería decirle que si ella estuviera conmigo, nunca volvería a pasarme nada malo.
-El nombre del viento, pg.288-289.

Este párrafo es bonito. Muy bonito. Quería darles tiempo a leer la entrada anterior o las otras dos que escribí esta semana pero tenía que compartir este párrafo tan bonito con ustedes. No me da el tiempo ni los posts para compartir con ustedes todas las cosas bonitas y no tan bonitas que quiero compartir con ustedes, pero lo intento. En especial ahora que tengo tiempo.

Espero al chico que piense lo que dice el párrafo... por mi. Eso es más o menos lo que quería transmitir en el post anterior-anterior... solo que menos obsesivo.

Saqué la foto de acá, de este artista.

jueves, 15 de julio de 2010

Libre...?

Mucho tiempo libre. Pensé que jamás diría algo así en mi vida, que es un mito de los cerebritos y de los matemáticos pero debo admitir que en este preciso momento tengo demasiado tiempo libre. Y lo peor de todo, lo que jamás diría si no fuera completamente cierto... Me aburro.

Mis primeras vacaciones como universitaria acaban de empezar y yo me aburro. Estoy en mi casa y no tengo nada que hacer. Bueno, estoy en la computadora pero no quiero tenerla prendida demasiado tiempo porque me hace sentir mal con el medio ambiente y con la cuenta de electricidad que le llegará a mi madre luego. Y pasa lo mismo con la televisión. Y luego quiero limpiar las paredes de mi cuarto pero me canso. Y quiero salir con mis amigas pero no me puedo contactar con ellas o viven muy lejos o no sé donde están. Brillante, tengo todas las excusas del mundo para no tener que decir: "Me siento demasiado misia y miserable en mi soledad".

La verdad es que sí he salido. Es más, me desaparecí dos días y me fui a Villa y a visitar el colegio y a mi gente de por allá. Y parasité a las gemelas dos días seguidos y patiné después de años y me caí. De hecho, fue demasiado gracioso cuando saludé a Crisje en el colegio y de la nada me dí cuenta que tenía como mil ojos sobre mí y que todo el mundo me estaba mirando. Ahí estaban los pequeños pigmeos de primero o los chibolos de tercero o no-sé-quienes-son-pero-todos-los-demás. Todos me estaban mirando fijamente como pensando: "¡Miren a la invasora! ¡Miren sus lentes morados y su no-uniforme!". La verdad es que fue muy gracioso. Escuché el comentario de "¡me encantan tus lentes!" como cinco veces y ví las miradas de "¡oh, por dios pero que lentes tan horribles!" en cada otra persona que no hizo el comentario mencionado antes. Y es que me he dado cuenta que la gente no me mira a mi... Mira mis lentes. No los culpo, por supuesto. Es decir... Mis lentes sí son grandes y morados. De eso no hay duda.

Ahhhh, ¡me aburro! Y mi aburrición me hace darme cuenta que estoy sola cual el solitario George, esa tortuga Galápagos que es la última y está solita, ustedes saben. Estoy sola y abandonada en este mundo triste y cruel. Ok, mucho melodrama. El punto es que estoy sola. Sola en el sentido de no-tengo-el-enamorado-churro-que-estoy-buscando. Y sí, quiero un enamorado churro porque sino mi mamá se molesta. Dice que ya he tenido suficiente fealdad de por vida y espero que no se refiera a mi cara, aunque igual ya sé a que se refiere. Es que no quiero un enamorado. Es decir, sí quiero un enamorado pero quiero a mi enamorado. No sé si me entienden. Quiero a mi persona increíble, perfecta, super amazing. Quiero a esa persona que yo quiero. Y a la vez no lo quiero porque quiero que sea quien yo quiero como quiero que me quiera pero al mismo tiempo quiero que sea quien yo quiero sin querer que sea otra persona como lo quiero. ¿Me entienden? Pero qué complicadas son las relaciones interpersonales...

Ya me aburrí de escribir. Ahora tengo hambre.

domingo, 23 de mayo de 2010

Hasta me da vergüenza ponerlo de título...




Me he dado cuenta que entre todas las tareas de computación, química y mate; entre las migrañas que experimento por primera vez en mi vida; entre los almuerzos en táper sentada con mis amigos en los cuadraditos de madera, extraño estar enamorada. No extraño a mi ex (¡por Dios que no! y ojalá nunca lo haga, eso significaría que estoy retrocediendo) ni tener un enamorado en sí. Me extraño a mí misma cuando estaba enamorada.

Es gracioso que esté pensando en esto pero la verdad es que voy varios días pensándolo. Me siento un poco asqueada de mí misma, para ser sincera. "¡¿Extrañar el amor?! No seas gay, baby, en serio". Pero c'est la vié, no puedes evitar los sentimientos. Ellos solo nacen, los sientes y luego no sabes que hacer con ellos. Después te envuelves en un vórtice en el que no encuentras tus pies o tu cabeza y no sabes si avanzas o retrocedes hasta que eventualmente sales de él sin nunca comprender qué sucedió durante esos momentos y luego te vuelves a encontrar en otro vórtice para alimentar el círculo vicioso. El punto es que extraño estar enamorada... Yo... Que risa.

Extraño querer a alguien y emocionarme cada vez que lo veo y omg y lalala. Es raro porque siento como si al estar enamorada fuera una mejor persona, ¿me entienden? Seguro que no... Soy una persona bastante hermética, a veces hasta llego a ser hipócrita con tal de no mostrar mis verdaderos sentimientos pero parece como si el estar enamorada lo hiciera todo más dulce, más romántico. Como si estar enamorada hiciera que el grado de hipocresía que tengo tuviera validez o que, en su defecto, desapareciera al estar con esa persona. Como si estar enamorada cambiara lo que soy.

No hablo de enamorados, ¡por supuesto que no! ¿Quién realmente tiene la necesidad de tener un hombre a su lado? Yo no. Hablo del sentimiento que crece dentro muy aparte de la otra persona, ese sentimiento que crece y se alimenta de momentos y sonrisas a pesar de no ser recíproco en la otra persona. Es como el amor inocente que nace dentro de un pequeño en kínder cuando no se conoce el "estar por conveniencia" o el "estar porque se caga por mí y bueno" o el "estar porque está bueno/a". Sí, precisamente como eso. Extraño ese sentimiento de "te amo a pesar de todo, incluso si no me haces caso y no sabes que existo". Extraño el amor, en su base más pura.

No se confundan, no estoy en una profunda depresión como la de mis días tristes ni en necesidad de apoyo moral. Sólo me dí cuenta que entre las bromas de "quiero un enamorado churro" se escondía en realidad, muy dentro, súper deep, un "extraño al amor". Amo a mis amigos, amo a mi madre, amo a mi hermano y (parcialmente) me amo a mí misma pero ninguno de ellos va a causar en mí un cambio más auténtico que el estar enamorada de... alguien que no sea ellos.

Extraño estar enamorada. Extraño las risas nerviosas y el quedarme pegada mirando a la nada pensando en qué paja sería si pudiera, por unos minutos, hablar con él. ¿Con quién? Quién sabe.


Ps. La foto es sacada de este link de este artista.